Dos años después

Este sitio cumple dos años estos días y la superstición del calendario me sirve de excusa para hacer recuento de lo qué han sido estos dos años.

Este blog, al que con el paso del tiempo se han ido añadiendo muchas cosas de un lado y de otro, empezó siendo un portafolio que quería convertirse, con el tiempo, en un portafolio profesional donde ir construyendo mi identidad profesional como profesor. Además empecé a usar las entradas del blog como diario de aprendizaje. Quería que la práctica de la escritura se convirtiera en una herramienta de reflexión que me ayudara a gestionar mi proceso de aprendizaje. Por otro lado, quería probar la mayor cantidad posible de herramientas 2.0 y ensayar diferentes posibilidades con la vista puesta en llevarlas a la clase en algún momento. Finalmente, hacer todo lo anterior en internet tenía el objetivo de hacer público todas estas intenciones y procesos de forma que mi aprendizaje tuviera lugar con otros y se beneficiará del intercambio. Cuando empecé, creía ingenuamente que a medio plazo llegaría un aluvión de comentarios que generarían una conversación de calidad que convertiría al sitio en un espacio social de aprendizaje. Un exceso de optimismo dospuntocerista, debo reconocer, y vagas ideas sobre la dimensión social del aprendizaje y de lo que pueda ser “compartir conocimiento” estaban detrás de mi decisión de hacer todo esto en internet.

Con el paso del tiempo, me di cuenta de que la idea del portafolio no era lo que necesitaba y que, en realidad, lo que buscaba era otra cosa. De este modo, de la construcción de una identidad profesional fui pasando a la creación de un espacio de aprendizaje personal. El mundo ELE, que era central al inicio, fue dejando espacio al aprendizaje. Nuevas fuentes de información fueron apareciendo y, en muchos casos, desplazando a las primeras lecturas. La blogosfera ELE, con alguna excepción, me decepcionó pronto. Los blogs donde se tratan aspectos conceptuales relacionados con el aprendizaje fueron sustituyendo a aquellos donde predomina el enfoque tecnológico. Las listas tipo X-herramientas-2.0-para-la-clase fueron sustituidas por la pregunta qué es el aprendizaje. En definitiva, por decirlo de la forma más económica posible, la cosa pasó del portafolio reflexivo del profesor al ambiente personal de aprendizaje; del PRP al PLE. La construcción del PLE, la anatomía, me llevó unos meses. ¿Qué herramientas, qué programas, qué enlaza con qué; adónde van y de dónde llegan los enlaces; qué widget poner? Y, por supuesto, las fuentes RSS, los agregadores y el programa de lifestreaming. También cosas más banales, como elegir una plantilla que me gustara. Esa fase arquitectónica ya pasó, afortunadamente porque me llevó mucho tiempo, y dejó paso a la fase conceptual de mi aprendizaje, la cuál pienso a través de varios ejes conceptuales que son los que conforman mi PLE. A saber:

  • Gestión de la información.
  • Self directed learning.
  • Aprendizaje informal.
  • Comunicación.
  • Creación.

Llegado a este punto, ¿cómo continuar? Llevo dándole vueltas a esto tiempo y he encontrado una posible respuesta identificando puntos débiles en los anteriores ejes conceptuales que me gustaría mejorar. Señalo algunos:

  1. Mi primer punto débil es la gestión de la información. Reconozco mi fracaso en dar sentido a toda la información que me llega. Esto abarca desde cuestiones técnicas (elegir y usar un gestor bibliográfico o etiquetar de forma más inteligente) a otras más conceptuales (guardar enlaces, pero ¿para qué?; ¿qué hacer con lo que leo: notas, resúmenes, mapas conceptuales, apuntes críticos…?)
  2. En segundo lugar debo mejorar mi capacidad de planificación, evaluación y análisis de mi proceso de aprendizaje. Soy víctima de la superabundancia de información y de la inconstancia y variedad de mis intereses. Esto está además relacionado con lo dicho más arriba sobre la gestión de la información. Necesito planificar y filtrar en función de lo que quiero aprender. Necesito fijar objetivos y sujetarme a ellos. Necesito centrarme en la realización de tareas concretas que den como resultado un objeto identificable para que pueda sentirme recompensado y avanzar desde ahí. Por otro lado, tengo dudas de que una rígida planificación ahogue el componente caótico y azaroso del aprendizaje y acabe desaprovechando las oportunidades de aprendizaje que surjan.
  3. En tercer lugar estoy preocupado por que toda esta inversión de trabajo, de tiempo, de esfuerzo, no sirvan para nada. Obviamente esto esta determinado porque en un año estaré sin trabajo y tengo dudas que de que vaya a haber otro trabajo después. Siento tener que decir esto y me avergüenza reconocerlo, pero necesito más aprendizaje formal, es decir, necesito títulos, certificados y sellos con los que deslumbrar a la administración y engordar mi currículum. Me hubiera gustado que estos dos años eso hubiera sucedido de forma proporcional a la cantidad de trabajo y de cosas que he aprendido, pero desgraciadamente no ha sido así. Esto independientemente de mi aprendizaje en sentido estricto.
  4. En cuarto lugar, admito que de tanto en tanto me siento un poco frustrado por mi “invisibilidad”: escasas visitas a mi blog y más escasos comentarios; intrascendencia de mis intervenciones en otros sitios; sentimiento de llegar tarde a todo y de estar en cosas que no interesan a nadie; complejo de lurker; espectralidad de mi identidad digital. Pienso sobre esto y no encuentro otra causa que yo mismo, es decir, que mi incapacidad para comunicarme adecuadamente en la red: soy un asistente silencioso; un lector antes que un escritor; alguien que comenta poco (porque realmente tiene poco que aportar); alguien con insuficiente nivel de inglés para interactuar en la red; con miedo a que, finalmente, descubran que en el fondo no tengo ni idea y que soy, efectivamente, un impostor; un quiero y no puedo. ¿Cómo van a escribir en mi blog si yo mismo escribo poco en otros blogs? ¿Cómo van a hablar conmigo si yo mismo no hablo con nadie? En conclusión: necesito mejorar mi competencia comunicativa en la red para entrar en la gran conversación.
  5. En quinto lugar, debo pasar a tener un rol más activo: menos consumir y más producir; hacer cosas concretas que den sentido a todo; perder el miedo a enseñar a los demás; equivocarme y aprender de ello. Relaciono esto con lo dicho sobre las cuestiones profesionales y sobre la necesidad de tener una mejor autonomía en mi aprendizaje.

He señalado las cosas que me gustaría mejorar y me he parado en lo que no funciona del todo como a me gustaría. Pero creo que estos últimos párrafos dan una impresión demasiado negativa. Al contrario, la experiencia ha tenido (está teniendo por eso sigo en ello) muchas más cosas positivas. Para no hacer una lista, resumiré los aspectos positivos en una sola idea: construir mi PLE me ha hecho plenamente consciente de mi aprendizaje y me ha hecho replantearme qué, cómo, dónde quiero aprender.

Esto es cuanto tenía que decir en el segundo cumpleaños, aunque haya sido, por supuesto, demasiado.

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4 comentarios en “Dos años después

    1. Lo sé. De hecho estoy registrado y le echaré un vistaz a los recursos que vayan señalando. Pero ahora es imposible seguirlo con más dedicación. Quizá pueda ser en una próxima edición.

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