Yelp: más tareas en la red

Sigo con mi serie de entradas que presentan sitios en la web donde los alumnos pueden generar contenido e interactuar en español.

Esta vez se trata de Yelp que es

una guía urbana y electrónica que ayuda a la gente a encontrar los mejores sitios para comer, hacer compras, beber, relajarse y divertirse. Se basa en las opiniones argumentadas de una comunidad vibrante y activa de residentes locales. Yelp es una forma divertida y fácil de encontrar, comentar y hablar de cosas interesantes (y no tan interesantes) de tu mundo (enlace).

En los comentarios que he leído se hacen, básicamente, descripciones, valoraciones, recomendaciones y se dan indicaciones sobre el lugar de la ciudad donde está el local en cuestión. Suelen ser textos breves lo que facilita trabajar con ellos en la clase la comprensión y la producción. Los sitios se clasifican por ciudades, así que podemos usar yelp para hablar de sitios de la ciudad donde estemos enseñando o de la ciudad de los alumnos.

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Rutaele

Rutaele es una nueva revista profesional para el mundo ele. Consagrada a la publicación de actividades, se presentan así:

RutaEle surge del trabajo, la experiencia y la convivencia de un grupo de profesionales de la enseñanza de Español Lengua Extranjera que tras años comprobando los beneficios de crear y compartir materiales e ideas se ha propuesto dar un paso más. Por ello, consideramos indispensable aprovechar las nuevas tecnologías y la red para así seguir creciendo como docentes y como personas y, sobre todo, para ofrecer al profesorado de E/LE material e ideas con los cuales pueda completar y optimizar los medios de los que dispone en el aula.
Lo importante para nosotros es que el desarrollo de nuestras clases sea, tanto para el alumno como para el profesor, lo más ágil y agradable posible, de ahí que en nuestra revista no nos detengamos en reflexiones puramente teóricas ni en polémicas terminológicas.

El número uno salió en Enero y el número dos saldrá en Mayo. La revista tiene ISSN y recomienda publicar las actividades con licencia Creative Commons, por lo que deduzco que uno puede elegir la licencia que más le apetezca.

En definitiva, otro sitio con más actividades.

Tareas digitales: wikitravel

Sin duda una de las tareas más interesantes que puede hacerse con alumnos es escribir en la Wikipedia. Sin embargo, puede resultar difícil y costoso ya que la Wikipedia exige un género de escritura que nos obliga a investigar, respetar las convenciones del discurso académico, citar las fuentes, etc. Además, en determinadas entradas que ya están trabajadas es difícil encontrar información de calidad para aportar algo.

Por todo ello, Wikitravel puede ser una buena alternativa. Para el que no lo conozca, Wikitravel es

un proyecto dedicado a crear una guía de viajes global, libre, completa, actualizada y de confianza, que recientemente ha superado en sus diversas versiones las 10.000 guías y artículos, escritos y editados por Wikiviajantes procedentes de todos los rincones del globo. En español hay 1.918 guías y otros artículos.

Es decir: una guía de viajes colaborativa que sigue la lógica de la Wikipedia. Wikitravel puede ser un buen lugar para que los alumnos escriban sobre su país, su ciudad y sus viajes favoritos. Es cierto que, a veces, uno mismo no sabe mucho sobre su propio país que pueda interesar a un turista, pero creo que es parte de la tarea saber encontrar un nicho de información que los alumnos puedan cubrir: descripción de un barrio, historia de un monumento o edificio, rincones secretos, información sobre las ciudades menos conocidas de un país. Además siempre está la posibilidad de que cuenten sus propias experiencias como viajeros en otros países.

Otras tareas digitales:

Las preguntas más difíciles en una entrevista de trabajo.

Cuenta tu viaje.

Tareas digitales: comentarios

Parece que se van delineando dos tendencias en el asunto de las tareas digitales. Por un lado, las tareas centradas en una herramienta. Por otro lado, las tareas centradas en que los alumnos participen en diferentes plataformas de internet (redes sociales, etc.). En este último grupo, habría tareas destinadas a crear contenido y tareas destinadas a interactuar.

Entre las segundas, puede resultar intersante pedir a los alumnos que visiten cualquier página de noticias y usen los comentarios para expresar su opinión. Por ejemplo, hace unos días estuvimos viendo en clase esta noticia sobre las preguntas más difíciles que te pueden hacer en una entrevista de trabajo. Animé a los alumnos a que participarán en los comentarios dando su opinión, pero ninguno lo ha hecho, todavía. Se podría plantear de otra forma y preparar una estrategia en clase para responder alguna de las preguntas y después publicarla en un comentario y seguir las reacciones.

Revisando 2011: aprender de lo que enseño

Esto me llevo a esto y decidí hacer una revisión de cosas que he hecho en clase durante el 2011. Me olvidé de la lista de preguntas de eas dos entradas y busqué las que mejor se adaptaran a mi situación. Ahí voy.

¿Con qué curso/asignatura estás más satisfecho?

Sin duda, con el curso sobre culturas populares en la España del siglo XX que impartí en el segundo semestre en la Universidad para alumnos del minor de español. Intenté ofrecer algo diferente a los alumnos y, tras pensarlo mucho, me decidí por centrar el curso en las culturas populares. Hablamos de folclore, de identidad cultural, de medios de comunicación, de radio, de televisión, de culturas juveniles, de punk, de rock, de tribus urbanas, de la copla y de la movida madrileña. Elegí ofrecer un espacio de aprendizaje con muchos recursos diferentes y con la posibilidad de que cada alumno siguiera un camino diferente. Me atreví a exigirles mucho más trabajo del que normalmente hacen y tuve miedo de perderlos en el camino. Intenté adaptarme a los diversos niveles de español de los alumnos y dejé abierta la puerta a que se usaran varias lenguas durante el curso. Elegí recursos escritos, auditivos, visuales y audiovisuales. Les obligué a hacer un pequeñito trabajo de investigación desde el primer día y reservé tiempo cada clase para ir ayudándoles a hacerlo en lugar de esperar a la última clase para anunciarlo y que nunca tuvieran la oportunidad de aprender a medida que lo iban haciendo. Les puse contra la espada y la pared y les obligué a elegir. Les pedí que escribieran acerca de todo lo que iban haciendo y aprendiendo y fue la segunda cosa que más valoraron del curso. La primera fue el tema elegido.

Pero sobre todo, ha sido el curso con el que yo más he aprendido sobre el aprendizaje y la enseñanza. No digo que haya que hacer las cosas así. No lo presentó como la receta definitiva. Intento explicar qué hice y digo que aprendí mucho y por eso lo elijo como el curso más importente de este año.

 ¿Qué clase/actividad ha funcionado mejor?

No voy a hablar de una actividad propia u original. De hecho es una actividad que conoce todo el mundo. Es la famosa historia de Pepe, Pepa, el barquero y Luisa pensada para trabajar las condicionales y que podéis encontrar aquí. Hace siglos que la conozco y no sé quién la creó. La llevo usando años y siempre funciona. La historia tiene la capacidad de interesar a todos los alumnos independientemente de su nivel, motivación o resultados. Yo, con muchos cambios y actividades diferentes, la he usado para trabajar la unidad 10 de Gente 3 y me ha maravillado hasta qué punto la historia logra involucrar a los alumnos. Si uno logra esa implicación, el resto es fácil porque los alumnos se meten en la historia, lo que significa que entienden y hacen suya la situación comunicativa que se plantea y, en consecuencia, entienden el significado de la estructura gramatical precisamente olvidándose de esa estructura y prestando atención a los hechos de la historia. Después volví a repetir el planteamiento con la historia que se cuenta en Gente 3 sobre un problema en el trabajo y volvió a funcionar bien y eso dio para hablar sobre el comportamiento ideal frente al comportamiento real, sobre los errores que cometemos en la vida y sobre el arrepentimiento. Esta segunda historia también funcionó bastante bien, aunque nunca llegó al nivel de la historia de Pepe y Pepa.

La cuestión que me parece importante es la capacidad que tiene una buena historia para que los alumnos entiendan situaciones comunicativas concretas en contextos significativos y, una vez conseguido eso, empleen formas lingüísticas para esas mismas situaciones en contextos significativos para ellos bien porque sean experiencias vividas por ellos, bien porque sean temas que les interesan. No siempre consigo esto y me doy cuenta de que sería un buen camino trabajar a fondo con otras historias que pudieran lograr el mismo efecto.

¿Qué aspecto de la enseñanza ha surgido o has descubierto este año?

He sido consciente de algunas cuestiones relativas a cómo la progresión de contenidos que se ofrece a los alumnos no siempre es la más adecuada. Me parece que hay un problema evidente en el hecho de que para dominar los contenidos de un nivel intermedio se necesita mucho más tiempo que para dominar los contenidos de un nivel inicial y para dominar los contenidos de un nivel superior se necesita mucho más tiempo para para dominar los contenidos de un nivel intermedio. Es decir, la progresión no es lineal. No se puede asignar el mismo número de horas a cada nivel. No se pueden organizar los cursos así. Hay que dar tiempo suficiente a los alumnos y hay que ocupar ese tiempo con una progresión en espiral que vaya trayendo y llevando los mismos contenidos al tiempo que se van integrando los nuevos de una forma más profunda. Hay que ofrecer la oportunidad de volver a usar, de poner a prueba lo que se sabe en nuevas situaciones comunicativas, de ofrecer textos diferentes con un mismo contenido formal. Los libros de texto nos dan la falsa impresión de que el aprendizaje es lineal: cada unidad el mismo número de páginas, el mismo número de actividades, de textos y de audiciones. Un libro de texto tiene sus exigencias, pero ¿realmente aprendemos así?

¿Puedes sacar alguna conclusión para el futuro?

Me parece valioso diseñar cursos para que los alumnos puedan elegir y una vez que lo han hecho hay que ayudarles  y no esperarlos al final del camino para calificarlos. Hay que confiar en ellos, porque siempre te pueden sorprender. No hay que subestimar el poder de una buena historia para involucrar e interesar a los alumnos y para crear situaciones reales de comunicación. Hay que dar tiempo al aprendizaje. Hay que dar tiempo para pararse en mitad del camino, para perderse y encontrar el rumbo de nuevo, para dar rodeos y para coger atajos, para volver sobre nuestros propios pasos. Y, sobre todo, hay que dar tiempo para deambular. Como si pareciera que andamos sin ir a ningún sitio.

Tareas digitales para incorporar a los alumnos a la gran conversación

Acabo de encontrar mimaleta.com que es un sitio para viajeros que pretende mostrar los destinos desde el punto de vista personal de los viajeros para dar a conocer los rincones escondidos de los grandes destinos y sitios por descubrir. Hay que registrarse para poder escribir y se puede escribir sobre qué hacer, qué sitios visitar, dar consejos útiles para moverse en un destino, recomendar hoteles o restaurantes y, por supuesto, subir fotos. La web está pensada para viajeros “cool” o, como ellos lo llaman, “coolpackers”  (“viajeros a los que les gusta el diseño, la arquitectura, las tiendas vintage, la música y los descubrir sitios trendy”), pero no pasará nada si uno lo amplía a otros perfiles.

Es un sitio ideal para trabajar con los alumnos. Si son extranjeros que estudian en España pueden escribir sobre su experiencia en el país y si estamos con alumnos de otros países pueden escribir sobre las ciudades donde viven y descubrir los lugares menos conocidos. En ambos casos, claro está, se puede trabajar con sus diferentes viajes. Los textos que aparecen son breves lo que los hace ideales para trabajar en clase con diferenetes niveles.

Buen sitio para ampliar las paredes del aula, para involucrar a los alumnos en un contexto de comunicación real, incorporarlos a la gran conversación (en español) y desarrollar su competencia digital.

Language by songs

A través de Linkedin me llega la presentación de una web dedicada a la enseñanza de lenguas a través de canciones. La web es el resultado de un proyecto europeo del programa Grundtvig. Así se presenta el proyecto:

La idea de usar la música para enseñar/aprender lenguas extranjeras siempre ha recibido gran atención, tanto por parte de investigadores como de profesores de idiomas, esto es debido por un lado a los componentes afectivos involucrados en las canciones y por otro a que los mejores resultados de un estudiante se logran cuando la motivación es muy alta y la ansiedad es muy baja (…)

Los recursos educativos de este proyecto incluyen además del componente de audio de las canciones, atraer otros aspectos con el fin de apoyar a los alumnos a memorizar y desarrollar sus habilidades lingüísticas, como son obtener la información a través del vídeo (imágenes estáticas o dinámicas, clips dinámicos) y del texto (parte de la actividad de karaoke). En la web del proyecto www.languagesbysongs.eu se puede encontrar a parte del material didáctico, un apartado para docentes que incluye una guía con el marco metodológico, la introducción al método y las recomendaciones para escribir material de aprendizaje propio (…)

El proyecto está abierto a la colaboración de cualquier interesado que quiera crear nuevo material siguiendo la guía del proyecto. Además solicitan feedback de aquellos que usen el material en sus clases.

La web y los materiales no tienen una gran calidad de edición. He visto un par de canciones y proponen actividades centradas fundamentalmente en la gramática y el vocabulario. No he podido ver todo el material disponible para el español, así que hay que tomar con cautela esta primera impresión. Seguro que habrá  buenas ideas que  rescatar. En cualquier caso el material está a disposición del que quiera usarlo.

 

Sacar partido de la L1 del alumno

No siempre el uso de la L1 en la clase es algo que sucede sin que el profesor lo quiera.  En ocasiones es planificado por el profesor e incluído en las actividades que se proponen a los alumnos.

Un ejemplo del potencial del uso de la L1 en las clases de LE nos lo proporcionan Deller y Rinvolucri que han escrito el único libro que yo conozco integramente dedicado al uso de la L1 en la enseñanza de LE. El libro consiste básicamente en un repertorio de actividades para usar la L1 en la clase. Su propuesta es hacer un uso de la L1 de los alumnos en “ clearly-defined circumstances” (Deller y Rinvolucri, 2002: 10) y en actividades concretas y declaran que este libro es una forma de romper “the constraints imposed by the taboo of ‘no mother tongue in the English classroom’ (Deller y Rinvolucri, 2002: 10, el subrayado es mío). Las actividades propuestas en el libro abarcan el uso de la L1 en las explicaciones gramaticales, el uso de la traducción y el uso de la L1 en las cuatro destrezas de la lengua.

Esta defensa de la L1, creo que no es del todo ajena a la propuesta humanista que defiende Rinvolucri y desde luego supone una apuesta clara, desde la metodología, no sólo por la no prohibición de la L1 en la clase, sino por integrarla junto a la lengua meta.

Referencia:

Deller, Sh. y M. Rinvolucri. 2002. Using the Mother Tongue: Making the Most of the Learner’s Language. London. Baskerville.

Una experiencia poco satisfactoria con blogs en la clase de ELE

Tenía ante mí un curso de ELE a distancia con cuatro créditos y cuatro clases presenciales de noventa minutos: una al mes. ¿Qué hacer para que los alumnos estén en contacto con el español durante todo el semestre sin fotocopiar materiales y sin tener contenidos específicos de elearning de los que echar mano?

Tras la experiencia del curso anterior, donde trabajamos con un blog que yo iba llenando con vídeos y breves textos para que los alumnos intervinieran en los comentarios y visto que pareció gustarles la experiencia, este curso quise ir un paso más allá. Tenía la idea de seguir trabajando con el blog y dejar a los alumnos la tarea de llenarlo de contenidos. Para este curso, planteé tres tipos de actividades:

  1. 1.Buscar vídeos para el blog y escribir una pequeña introducción y preguntas para que los compañeros participarán a través de los comentarios. La idea era trabajar con el vídeo más como un pretexto para conversar que para hacer preguntas cerradas de comprensión audiovisual. Me dio esta idea Joan Tomás Pujolá.
  2. 2.Escribir dos textos largos (de 800 palabras en adelante) en un proceso que incluía varias revisiones. Pensé en que lo revisarán entre ellos, pero al final opté por hacerlo yo mismo.
  3. 3.Charlas con skype siendo los alumnos los encargados de gestionar la conversación (buscar temas, preparar puntos para la conversación, gestionar los turnos, conducir la actividad, etc.). Me mostró una experiencia similar Alfonso Hernández.

Esta fue mi propuesta y con ella quería que probaran cosas que quizá les fueran bien para seguir aprendiendo. Tras una larga negociación, la tercera actividad no salió porque no había más que problemas para usar skype. Acordamos realizar la primera y la segunda. La segunda sólo la han hecho 2 alumnos de 7. La primera la han hecho solo parcialmente. Han mandado los vídeos fuera de plazo, no han escrito ni un solo comentario en las entradas de los compañeros, no se han preocupado de gestionar la conversación, etc. Sólo dos alumnos (los mismos de antes) han hecho lo acordado. Quedé profundamente decepcionado porque todo fue negociado con ellos antes de empezar y todo el mundo estuvo de acuerdo. Creo que la tecnología ha jugado ningún papel aquí, es decir, el problema no ha sido de rechazo a la tecnología.

Además de este fracaso tengo dos dudas importantes. Cuando abres de esta manera un curso, los alumnos pueden plantear cosas que tú nunca harías como profesor. ¿Qué hacer entonces?

  1. ¿Qué hacer si un alumno elige un tema que tú como profesor nunca llevarías a clase? Sucedió con estas entradas;1 y 2.
  2. ¿Qué hacer si un alumno hace justo lo contrario de las instrucciones que tú habías dado y no quiere rectificar amparándose en la libertad que el profesor había dado? Sucedió, por ejemplo, con esta entrada.

Teatro y ELE

teatroEn la ciudad donde trabajo hay un instituto bilingüe húngaro-español donde hay tres profesores españoles que enseñan, además de español, historia, geografía y matemáticas usando el español. Una de las cosas de la que se encargan los profesores de español es montar una obra de teatro en español con los alumnos. Quiero dejar algunas reflexiones sobre cómo esto ayuda al aprendizaje de los alumnos.

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