Lenguaje y pensamiento

Un breve artículo de tono divulgativo sobre la relación entre lenguaje y pensamiento con breves referencias a la aplicación de esta cuestión en el aprendizaje de lenguas.

Se vuelve a plantear la vieja cuestión sobre si el lenguaje determina la forma en la que percibimos el mundo y  es el responsable de categorías mentales tales como el tiempo o el espacio. Nada nuevo para cualquiera que esté mínimamente familiarizado con el asunto, pero el párrafo final contiene una idea importante para mí. Cito:

“It’s like a very extensive training program,” Boroditsky says. “There’s nothing exotic about the effects that language has on cognition. It’s just the same that any learning has on cognition” (subrayo yo).

El matiz me parece fundamental porque desplaza la idea de lenguaje que se maneja. De acuerdo a la hipótesis Sapir-Whorf, el lenguaje sería anterior -temporal y conceptualmente- a la realidad. Por el contrario, si el lenguaje es un aprendizaje, sería posterior a la realidad. Por otro lado, se afirma que el aprendizaje influye sobre la cognición tal y como, por su parte, afirma la Teoría Sociocultural.

Aprovecho para enlazar y recomendar el artículo de la Wikipedia sobre relativismo lingüístico (en inglés) que es uno de los mejores arítculos de la Wikipedia que he leído nunca. Además enlaces a una presentación en vídeo de Lera Boroditsky, autora del paper que dio pie al artículo e investigadora del departamento de Ciencias Cognitivas de Stanford, hablando sobre estas cuestiones:

Gestos, lenguaje y la expresión del tiempo

Lydia Rodríguez, doctoranda en el departamento de Antropología de la Universidad de Virginia, presenta su investigación sobre una lengua de la familia Maya llamada Chol en el Scholar Lab. Lo más curioso de esta lengua es que no tiene ningún morfema verbal ni usa otro tipo de marca prosódica para expresar el tiempo y el aspecto verbal. Lo que hacen los hablantes de Chol es comunicar el tiempo y el aspecto mediante gestos. Fascinante, ¿no?

Transformar gestos en datos es todo un desafío sin duda. En la segunda de su presentación se centra en cómo ha usado la tecnología para construir los datos de su investigación. Un ejemplo de cómo usar nuevas tecnologías en la investigación.

Interesará a los apasionados de las lenguas, a los que se dedican a la antropología lingüística. Todos los que consideran que el lenguaje no es una representación formal y abstacta que se guarda en el cerebro econtrarán aquí un ejemplo para reafirmarse.