Comentarios y blogs

Leyendo esta nota sobre la presentación de Networks with a cause, el último libro de Geert Lovink me encuentro con esta fragmento sobre las prácticas relativas a los comentarios en los blogs:

While in Zero Comments Geert focused on the average blog with its zero comments, in Networks Without a Cause he focuses on the other end of the Power Law diagram and looks at blogs that have reached a critical mass. In the introduction he writes how in Web 2.0: “Current software invites users to leave short statements but often excludes the possibility for others to respond. Web 2.0 was not designed to facilitate debate with its thousands of contributions. […] What the back-office software does is merely measure “responsiveness”: in other words, there have been that many users, that much judgment, and that little debate.” p. 19 (del libro mencionado antes, añado yo, D.J.).

Pongo en relación esto y la cantinela sobre la muerte de los blogs o sobre la expansión de los blogs a las redes sociales en forma de widget “compartir” donde la conversación se fiesbuquiza gracias/por culpa de los “me gusta” o a los retweets de Twitter y queda reducida a un click. Y en cierta forma reducir la promesa de la “gran conversación” a un click es una forma de banalización. Una práctica banal que ejerzo compulsivamente cada día, por cierto.

Lovink hace una llamada a pensar una nueva cultura del comentario y a desarrollar nuevas herramientas de software que ayuden a construirla.

Horas después de leer esto, me llego una sorprendente práctica de comentar. Se trata de Archleaks que es una plataforma que recopila comentarios sobre el trabajo en estudios de arquitectura de tres países (Italia, España, Inglaterra). La parte español abunda en las miserables condiciones de trabajo en las que se trabaja en la casi totalidad de los estudios. La novedad en la cultura del comentario es que la web solo consta de comentarios y cada comentario es valorado con un “acuerdo/desacuerdo”. Esa valoración va marcando la credibilidad del comentario.

La web generará polémica, sin duda. La cuestión es si estamos ante una nueva cultura del comentario o ante la tiranía de la valoración a través del click.

Tres notas finales. La primera es que este blog estuvo siempre lejísimos de alcanzar una masa crítica de comentarios y hace mucho tiempo que abandoné toda esperanza en ese sentido. La segunda es si hay algún blog de ELE que haya alcanzado esa masa crítica de comentarios que permita detectar prácticas concretas y describir una cultura del comentario de algún tipo. La última es que el ejemplo de Archleaks se podría aplicar en muchos otros gremios y que uno nunca deja de sorprenderse con la miseria que un trabajador puede llegar a soportar.

Bonus

Una interesante lectura sobre la cuestión de los comentarios en los blogs aquí.