Escritura colaborativa. Comunicación en el I Congreso didáctica ELE de Budapest

Tengo una presentación en el I Congreso de Didáctica ELE organizado por el Instituto Cervantes de Budapest. Voy a hablar de tareas de escritura colaborativa. He dudado mucho sobre el tema y sobre el enfoque. No había ninguna indicación para los participantes y no estoy del todo seguro de si esperaban experiencias didácticas o pequeñas investigaciones. Prueba de esas dudas es que mi primer propósito fue centrarme en la mediación dentro del marco de la Teoría Sociocultural. Finalmente abandone esa idea porque discutir ciertas cosas sobrepasaban el espacio que cada participante tiene y porque los datos mostraban ciertas limitaciones a la hora de analizar esas cuestiones. Sin embargo, ese trabajo inicial me ayudó mucho a entender ciertos postulados de la Teoría Sociocultural y a comprender qué preguntas pueden llegar a responder los datos.

En cualquier caso, mi propuesta fue aceptada, así  que finalmente presentaré algunas ideas y, con suerte, poder hablar con los asistentes interesados.

He organizado mi presentación en torno a una pregunta y a la forma en que podemos darle respuesta. Me pregunto de qué forma escribir en grupo ayuda a los alumnos a producir mejores textos. Ni el tiempo ni la extensión de las contribuciones permiten explorar en profundidad esta cuestión así que me he centrado en ilustrar con ejemplos tomados de una tarea real de qué forma los alumnos ponen en común su conocimiento individual para, a través del diálogo colaborativo, encontrar soluciones a los problemas que van surgiendo durante la tarea.

Para seleccionar los ejemplos y poner un poco de orden he usado el concepto de Language Related Episode de Swain y Lapkin (1998) y la clasificación propuesta el trabajo de Storch (2008). Mis datos son ejemplos de que los alumnos pueden escribir mejores textos trabajando en grupo. En este sentido confirman trabajos como los de Fernández Dobado (2012), Storch (2005 y 2008), Swain & Lapkin (1998), Wigglesworth & Storch (2012), etc. Insisto en que mi datos por sí mismos no justifican ninguna conclusión debido a la poca cantidad. Sólo sirven para ejemplificar conclusiones también presentes en otras investigaciones.

Mi propósito es pensar un poco en por qué proponemos tareas de colaboración en la clase, cuáles son sus límites y, quizá, discutir un poco sobre los diversos significados que tiene la palabra “colaboración”.

A falta tan sólo de un último repaso y abierto a ajustar algo a partir de lo que pase en la presentación, tengo casi listo el artículo que aparecera después publicado. No sé si debo o si puedo, pero en caso de que me dicida, lo publicaré por si alguien está interesado en el tema y quiere aportar alguna sugerencia.

La presentación (muy convencional) que usaré es esta.

 

 

Referencias

Fernández Dobao, A. (2012). Collaborative writing tasks in the L2 classroom: Comparing group, pair, and individual work. Journal of Second Language Writing, 21(1), 40-58. doi:10.1016/j.jslw.2011.12.002
Storch, N. (2005). Collaborative writing: Product, process, and students’ reflections. Journal of Second Language Writing, 14(3), 153-173. doi:10.1016/j.jslw.2005.05.002
Storch, N. (2008). Metatalk in a Pair Work Activity: Level of Engagement and Implications for Language Development. Language Awareness, 17(2), 95-114.
Swain, M., & Lapkin, S. (1998). Interaction and Second Language Learning: Two Adolescent French Immersion Students Working Together. The Modern Language Journal, 82(3), 320–337. doi:10.1111/j.1540-4781.1998.tb01209.x
Wigglesworth, G., & Storch, N. (2012). What role for collaboration in writing and writing feedback. Journal of Second Language Writing, 21(4), 364-374. doi:10.1016/j.jslw.2012.09.005

PD: Desgraciadamente podré estar a duras penas y con malabarismos (que veremos a ver si no acaban conmigo en el suelo) sólo los 20 minutos de mi presentación. La misma historia de siempre: demasiado lejos, demasiado ocupado.
Hay alguna gente tuiteando con el hashtag #congresobudapest
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El lugar de la L1 en los estudios de aprendizaje de LE

Han aceptado mi propuesta de comunicación para las próximas Jornadas Ibearoamericanas de la Universidad de Pécs (Hungría). Voy a hablar sobre el lugar de la L1 en los estudios de adquisición/aprendizaje de segundas lenguas (ADSL). Más que hacer un estado de la cuestión lo más actualizado posible, me interesa responder a la pregunta ¿por qué en este preciso momento y no antes? Me explico: durante buena parte del siglo XX la idea de que había que enseñar una LE usando exclusivamente esa misma lengua fue uno de los principios más asentados de la didáctica de LE, aunque en ningún momento llegó a haber un cuerpo de investigaciones rigurosas que puedieran sustentar con evidencias científicas ese precepto. Más bien uno encuentra una nebulosa de alusiones, sobreentendidos, eslóganes de diferentes métodos y escuelas de enseñanza y, sobre todo, creencias de profesores o representaciones profesionales que obligaban a repetir la letra aun cuando en la práctica se hiciera algo bien diferente.

En un momento dado, que por la literatura se puede datar hacia finales de los 80, aparecen las primeras reflexiones teóricas que se ocupan del lugar de L1 en la enseñanza y en cómo se ha tratado el tema en la disciplina. Los primeros estudios empíricos empiezan en esa época y se extienden por la década de los 90. En los últimos años las referencias no hacen más que crecer: uso de la L1; cambio de lengua; codeswitching, alternancia códica, currículum bilingüe, enseñanza bilingüe, etc. podrían ser algunas de las palabras clave que más se repiten en los estudios de los últimos años.

El objetivo de mi comunicación sería encontrar el por qué en ese preciso momento si eso había estado ahí siempre. Mi enfoque (al menos ahora mismo) no será dibujar un proceso continuo de perfeccionamiento disciplinar que, al fin, llegó a rectificar un error del pasado, ni hacer el relato del último logro de un proceso acumlativo de saber. Quiero encontrar (al menos ensayar un primera tentativa) justamente todo lo contrario, es decir, la ruptura, la fractura, la discontinuidad que hizo aparecer un nuevo objeto de estudio que hasta ese momento no había sido tenido en cuenta. Después me gustaría terminar destacando las líneas de investigación más transitadas y de las que, en un futuro, se pueden esperar más resultados. Esto es: una vez que el objeto de estudio ha sido configurado, qué preguntas es posible formular y qué respuestas podemos esperar.

Cualquier referencia a trabajos sobre  el uso de la L1, lengua meterna, propia lengua… en las clases de LE será bienvenida, especialmente las que sean anteriores a los 90. Igualmente agracería infinito, en el caso de que hayáis tenido conocimiento de la necesidad de usar solo la lengua que se enseña o si es un principio de vuestra práctica como docentes, podáis indicarme referencias concretas (libros, artículos, dónde lo habéis aprendido…) en las que aparezca formulado ese principio.