Una lengua

Marc Ngui es un dibujante que ha realizado una “metódica interpretación” de Mil Mesetas. El resultado de su interpretación son dibujos, es decir, se ha dedicado a dibujar los conceptos de Mil Mesetas. Hay uno de los dibujos que captó mi atención hace años, antes de saber quién era su autor y que era una ilustración del párrafo seis de la introducción. Lo que me fascina de ese dibujo es que ha logrado captar la forma en que yo pienso a la lengua. Lo primero que salta a la vista, viendo el dibujo, es que una lengua es algo que está ahí fuera. Esto es, y es lo más importante, fuera de la cabeza. Lo segundo es consecuencia de lo primero: puesto que está fuera de la cabeza no puede ser individual. La lengua no se comunica, aunque sirva para comunicar. Lo tercero es que la lengua es agenciamiento. Estando fuera y no siendo de nadie, para hablar hay que apropiársela, al menos, durante el tiempo en que la usemos. Es en este sentido en que yo entiendo que la lengua es un hecho social. Por último, el aprendizaje de una lengua no se produce en el cerebro de cada persona sino en el espacio social en el que ya se encuentra la lengua. La comunicación, la interacción, la cooperación y la colaboración son los medios que se usan para agenciarse la lengua, para hacerla pasar del plano social al individual, sin que ese proceso sea nunca una interiorización completa, sino, más bien, un agenciamiento que siempre está teniendo lugar. Por eso, cada vez que se habla, se pone de manifiesto lo social del lenguaje.

La foto es esta:

Por cierto, me ha sorprendido ver citado a Weinreich en el texto de Mil Mesetas. Hace años que no leo ese texto y no lo recordaba.

Variación lingüística y sistemas complejos

Kretzschmar explica que la variación lingüística pone al descubierto la paradoja que siempre existió entre la sistematicidad y la variación de los fenémenos lingüísticos. Tradicionalmente se intentó solucionar la paradoja eliminando la variación del objeto de estudio (Saussure, Chomsky) o confinándola como objeto de estudio de la Sociolingüística que podía tratar la variación sin poner en cuestión el carácter sistemático de los fenómenos lingüísticos. La variación deja de ocupar un lugar marginal en el lenguaje ya sea como excepción, como subsistema dentro del sistema global de la lengua o como diferencia respecto a la norma sistémica. La primera consecuencia de esto es que la lengua ya no no es un sistema homogéneo y abstracto por encima de los usos lingüísticos concretos. Ni siquiera como un sistema general que alberga dentro de sí otros sistemas. Las regularidades que se observan en la lengua y que son la base de la comunicación no responden a la sistematicidad, sino que son patrones observados en los usos. Estos patrones nunca son aplicables a la totalidad del sistema, sólo son observables en espacios restringidos del sistema (variación). La lengua no es un conjunto de reglas sistemáticas con excepciones y usos particulares debidos a variables sociales que pueden ser eliminadas para llegar a lo esencial, a lo sistemático (axioma de categorización: los fenómenos lingüísticos son reducibles a categorías sitemáticas) sino que es un sistema complejo donde coexisten patrones lingüísticos diferentes. La lengua como sistema complejo se caracteriza por:

  • Ser abierto en contraste con las estructuras estáticas.
  • Incluir un gran número de componentes que interactúan entre sí en contraste con las jerarquías entre tipos.
  • Ser auto organizado en contraste con los sistemas sujetos a reglas externas.
  • Presentar distribuciones no lineales en contraste con las distribuciones aleatorias o estadísticas.
  • Ser escalable en contraste con la homogeneidad.

Kretzschmar aporta como la prueba más concluyente de su visión de la lengua como sistema complejo la distribución no lineal de la variación de cualquier fenémeno lingüístico sea gramatical, léxico, fonético, etc. en cualquier lengua. Esto quiere decir que la variación siempre presenta este tipo de gráfica no lineal:

variación lingüística

En el trazo vertical de la gráfica se sitúan las variaciones más habituales del fenómeno y en el trazo horizontal las variaciones menos habituales. Las variaciones situadas en el trazo vertical son percibidas por los hablantes como las normales y son las que ellos usan. Las variaciones situadas en el trazo horizontal son percibidas como usos poco comunes o como incorrecciones. Es importantísimo tener en cuenta que no existe una sola distribución para cada fenómeno sino que puede haber distribuciones no lineales diferentes para un mismo fenómeno. Por ejemplo una variante léxica puede estar en la cabeza de la línea en una zona geográfica y en la cola de la línea en otra zona diferente. De ahí la escalabilidad del sistema que se ve apoyada por las distribuiciones no lineales. Las regas gramaticales sólo describen los fenómenos que aparecen en la parte principal de la gráfica. Los fenómenos de la cola simplemente no son tenidos en cuenta. Si nos desplazamos a otro nivel del lenguaje, la regla deja de ser operativa. Por eso se dice que es escalar: sólo tiene validez en un espacio restringido del total. Por otra parte las reglas describen nuestra percepción de la realidad, no la realidad entera. Sólo conocemos las variantes más frecuentes, pero no todas. Por eso se dice que es una “artefacto perceptivo” (observational artifact) y no la realidad misma. Las reglas que se pretenden sistemáticas y validas para la totalidad de los fenómenos en realidad dependen de la escalabilidad del sistema, básicamente ya que el lenguaje es el uso por parte de los hablantes, son válidas para grupos concretos de hablantes.

Referencia:

Kretzschmar, W.A. 2010. Language Variation and Complex Systems. American Speech. 85 (3) :263-286.

Actualización 8/11/12.

Acaba de reeditarse The linguistics of Speech de Kretzschmar donde desarrolla algunas de estas ideas con un enfoque más divulgativo. La referencia completa del libro:

Jr, W. A. K. (2012). The Linguistics of Speech (2.a ed.). Cambridge University Press.