Colaboración

Notas sobre la colaboración tomadas de Scholz, T. (2006). The participatory challenge. En J. Krysa (Ed.), Curating Immateriality. The work of the curator in the age of network systems (pp. 195-213). Autonomedia/I-DAT. Recuperado a partir de http://www.kurator.org/media/uploads/publications/DB03/Scholz.pdf .Sin embargo están tan elaboradas que difícilmente se puden considerar citas ni tampoco un resumen, aunque no son originales.

Colaboración

La colaboración no es algo que se puede presuponer y que surja por la mera agregación de gente. Muchos grupos hacen un uso intensivo de la tecnología para colaborar, la tecnología no es la causa de la colaboración.

Se empieza con un grupo de gente con intereses comunes que se fijan objetivos  acordes a esos intereses. Normalmente es un pequeño grupo de gente que se va abriendo poco a poco a nuevos participantes. Este grupo inicial puede funcionar como un grupo de líderes y facilitadores que desempeñan diferentes roles. Los participantes se consideran a sí mismos como participantes activos y no como seguidores pasivos. Hay que ir dando forma a las expectativas globales y personales. Es importante resaltar y comunicar los beneficios y los objetivos que se van alcanzando.

Son plataformas orientadas a la acción. Se definen necesidades y se formulan objetivos a corto y medio plazo y proyectos con etapas y metas mesurables que, además, incluyan momentos de reflexión el qué y el cómo. La información sobre cada acción y sobre el estado del grupo en todo momento debe fluir por todo el grupo y llegar a todos los participantes.

 Una vez que están en funcionamiento, los participantes de estos grupos comparten recursos que en buena parte son creados por ellos mismos y también un conjunto de normas de comportamiento que regulan la actividad dentro del grupo y que son solidarias con los objetivos del mismo. Los participantes son tan activos en el gobierno del grupo como en el resto de actividades. La confianza en los demás y el respeto son indispensables. Todas las acciones deben estar suficientemente razonadas.

Pueden adoptar la forma de redes auto-organizadas y autónomas que fortalecen a cada uno de los participantes y ayudan a alcanzar los diferentes objetivos. Los miembros están ligados por lazos débiles en torno a ese ethos común. A pesar de los vínculos débiles, son redes conscientes de sí mismas, de su actividad y de sus objetivos. Es indispensable un cierto grado de auto-conciencia.

Pueden trabaja al margen de burocracias y grandes instituciones aprovechando tanto la comunicación por internet como la que se da en espacios no institucionales. De hecho cuando esto sucede son más efectivas porque evitan la jerarquía, el inmovilismo y la rigidez.

Publican en formatos híbridos que van desde las publicaciones en abierto hasta los formatos de publicación no formal como blogs y wikis. Trabajan con documentos abiertos a la participación y a la edición continua. No se empieza con un documento definitivo al que se le hacen pequeños ajustes, sino con documentos que se empiezan a configurar con pequeñas contribuciones. Todas las aportaciones son reconocidas y atribuidas. Todo el mundo puede contribuir y cualquier aportación se considera valiosa. En este sentido se dice que todo el mundo es un experto.

Deben ser capaces de conectar con otras redes e incorporar otros nodos para evitar el aislamiento, el pensamiento único y consumir la motivación de los participantes. Así inician ciclos de desintegración y revitalización. Deben ser flexibles para crear nuevos caminos y adaptarse a los cambios internos y externos.

Todas enfrentan riesgos similares derivados del auto-sacrificio sin recompensa de sus miembros, la atribución y valorización de las diferentes aportaciones, el free labour (trabajo voluntario y trabajo no pagado al mismo tiempo), trabajo invisible.

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Wikipedia, conocimiento, participación, colaboración

Si eres uno de esos que a los que, en la wikipedia, le interesa más la página del historial que la de la propia entrada te puede gustar esto. Se trata de la presentación de Joaquín Rodríguez en Libre Graphics Meeting 2013 celebrada en Medialab Prado donde presenta algunas ideas sobre la investigación que realizó junto a Felipe Ortega sobre los editores de la wikipedia. La investigación está recogida en el libro El potlatch digital. Joaquín Rodríguez habla sobre la comunidad que forman los editores de la wikipedia, sobre las diferentes formas de participación y de cómo gestionan esa colaboración abierta. Insiste en que son un grupo reducido de personas, que han producido un conjunto de normas bien establecido y que esas normas rigen tanto los contenidos como las prácticas de los propios editores. También apunta dos cosas importantes: un reducido número de participantes produce la mayor parte de los contenidos; y la motivación que tienen para hacerlo es el reconocimiento de los pares.

Aprovecho para enlazar esta otra presentación en la que Felipe Ortega y el mismo Joaquín Rodríguez presntaban el libro. Son las mismas ideas presentadas más extensamente. El blog de Felipe Ortega recoge mucho material relacionado con esta investigación. Su tesis precisamente trato sobre la wikipedia y está disponible aquí.

Todo esto me interesa porque yo creo que el conocimiento es histórico y el debate en torno a la wikipedia ilustra esta historicidad como ningún otro. La cuestión no es, me parece a mí, si la wikipedia es fiable o no (que lo pueder o no en la misma medida que cualquier otra enciclopedia), sino la nueva forma de relacionarnos con el conocimiento que representa la wikipedia y el nuevo estatus sociohistórico que tiene hoy el conocimiento.

La wikipedia también me interesa en relación a la cuestión de los grupos y comunidades y todo lo que a partir de ahí se despliega en torno a la participación y a la colaboración. Si dejamos de lado la tecnología y podemos (y sabemos) mirar un poco más allá  veremos que en estas comunidades desarrollan normas y reglas que forman el ethos de esa comunidad. Es lo que mantiene a la comunidad unida y la hace funcionar. Esto es mucho más importante que la tecnología. Además este ethos se construye desde abajo, no es un decálogo impuesto desde fuera y no hay un momento fundacional para que esas reglas y normas empiecen a circular. Están incorporadas a las prácticas. De hecho son las mismas prácticas. Todavía más. De algún modo, creo que, ese ethos queda incorporado también a los objetos y dispositivos sociotécnicos que esas comunidades producen. El ejemplo más perfecto y acabado de esto son las licencias libres para el software libre y el software abierto. Esas famosas cuatro libertades eran el ethos de la comunidad de hackers. Las licencias recogieron ese ethos en un dispositivo legal al mismo tiempo que el dispositivo sirve para hacer posible que el ethos siga manteniéndose y con él la comunidad. Los wikipedistas que se sienten parte de una comunidad tienen su propio ethos generado a través de las prácticas que llevan a cabo. Este ethos hace posible la colaboración, la participación y el sistema de recompensas  simbólicas que hace posible que un grupo de gente sostenga la wikipedia ganándole horas a su tiempo libre.

Y todavía nos párrafos más para dar un par de apuntes sobre algunas derivaciones que esto tiene en el aprendizaje. Primero: me pregunto si los cursos abiertos (verdaderamente abiertos quiero decir) no son antes que nada, antes que teorías del aprendizaje o de la enseñanza, antes que modelos de instrucción, las prácticas que estaban desarrollando gente en la red.

En segundo lugar, un apunte sobre los intentos de crear comunidades que se proponen en muchas acciones formativas para profesores. Quién no ha visto un curso cuyo objetivo era crear una comunidad de práctica para que los profesores participaran en ellas y trabajaran de forma colaborativa. En mi opinión, ese planteamiento es totalmente erróneo porque desconoce todo lo que he mencionado antes sobre el ethos de las comunidades. En los proyectos prediseñados de comunidades ese ethos está ausente. Ese grupo no tiene normas, no tiene reglas porque no tiene un sedimento de prácticas con el que generarlas y sostenerlas. No se puede hablar de aprendizaje abierto desde un campus virtual cerrado con contraseña que va a ser cancelada cuando acabe el curso, de la misma forma que no se puede crear una comunidad hablando sobre el libro de Wenger. Quizá haya que involucrar a la gente en prácticas abiertas (en red, distribuidas, horizontales, etc. ) de participación y de colaboración y dejar que esas prácticas acaben generando su propio ethos.

participar/querer/poder/colaborar

Diego Leal publicaba hace unos días una entrada reflexionando en voz alta sobre el funcionamiento de una actividad que estaba llevando a cabo. Como muchas de sus propuestas, es una actividad en abierto donde puede participar cualquier y consistía en un grupo de lectura en torno a un artículo de Stephen Downes sobre conocimiento conectivo. La actividad proponía la lectura atenta del artículo, la reflexión en blogs y la participación en sesiones sincrónicas semanales. En un determinado momento, Diego Leal se queda solo porque los participantes abandonan. Este es el contexto que da pie a sus reflexiones.

Estas reflexiones y las respuestas que se ha originado en los comentarios en el blog en twitter y en esta entrada de Luz Pearson, me han hecho pensar y he escrito unas notas que tienen un valor relativo porque yo no he estado participando en la actividad y solo la he seguido muy de lejos y no me siento autorizado a debatir con los participantes. Si me decido a publicarlas es porque me han hecho pensar en cosas que a mí mismo me preocupan y he querido conservar estos pensamientos. Valen, por tanto, más como pensamiento en voz alta que como aportación al debate.

Por supuesto, estas notas no son una evaluación del curso, de los participantes ni del facilitador y hay mucho información que desconozco por lo que, quizá, muchas de las cosas que he escrito no sean muy pertinentes. Insisto en que no habría que tomarlas como un intento de solucionar posibles problemas.

Tiempo

Todo el mundo coincide en el factor tiempo. No hay tiempo. Por más que nos pese, no podemos llegar a todo: trabajo(s), familia, descanso, ocio…

Por otra parte, todos estamos convencidos de lo importante que es la formación. Mejorar la capacitación, aprender en el trabajo, la formación continua, mejorar la fuerza de trabajo, aumentar el capital humano, etc. De hecho los sistemas educativos más exitosos del mundo cuentan con programas de formación continua de sus profesores que son claves en el éxito. Si todo eso es aceptado por todo el mundo, ¿por qué no se reserva un tiempo para que los profesores se formen? Si los profesores tienen que valorizarse en tanto que fuerza de trabajo por qué no recompensar esa valorización.

He visto “resistencia” a la formación en muchos profesores por diversas razones: falta de tiempo, pésimas condiciones laborales, formarse además de trabajar y no mientras se trabaja, falta de recompensas, etc. Comparto muchas de ellas e, incluso, me sorprende que no haya todavía más resistencia a la formación.

Prácticas

Muchos de los comentarios de los participantes que he podido leer hablan de comunidades de aprendizaje y comunidades de práctica. Creo que estas comunidades funcionan mejor si se construyen en torno a “prácticas” que si se construyen sobre lo puramente “conceptual”. Este grupo de #Explorartic es más bien una profundización teórica y conceptual que una serie de actividades en torno a “prácticas” (compartirlas, aplicarlas, revisarlas, replicarlas, inventarlas…).

 Creo que las barreras que pone la densidad conceptual del texto de Downes son difíciles de franquear. Yo me sorprendí cuando vi esa lectura propuesta y me dije a mí mismo “va a estar bien ver cómo se las arreglan con eso”. El interés en este tipo de discusiones es muy muy limitado. Esto reduce la cantidad de gente que se va a registrar en el grupo, aumenta las posibilidades de abandono y dificulta los aportes. Un texto como el de Downes y la elaboración conceptual que requiere, hay que reconocerlo, no son los mejores aliados para reclutar un gran número de participantes. No es lo mismo ver una presentación en slideshow donde aparece cinco veces la palabra conectivismo que leer el artículo de Downes o, incluso, el libro de Siemens. Es cierto que no hay tiempo, es cierto que requiere de conocimientos previos que no todo el mundo tiene y, también, es cierto que somos perezosos. No hay más que ver lo que le esta pasando al conectivismo que se ha convertido en una buzzword y la falta de rigor, de perspectiva crítica y de “alegría” con la que se usa espantan. ¿Cuántos se tomaron la molestia de leer los artículos filosóficos de Downes o el libro de Siemens?

En los mismitos MOOCs sobre conectivismo estamos viendo esto. El grupo central de gente que está participando de una forma activa edición tras edición es muy reducido y está compuesto por académicos interesados en investigar sobre los MOOCs. Es algo endogámico y autorreflexivo. No han podido salir de ese círculo. Luego hay un montón de gente que repite palabras vacías sin rigor alguno.

Ahora bien, me quedo pensando en si es posible plantear algo que ayude a solventar estas dificultades conceptuales, de tiempo y de esfuerzo. Un diseño hecho no a pesar de las dificultades, sino para superarlas. Me digo “tiene que ser posible”. Pero ¿cómo?

Colaboración y autonomía

El diseño de #explorartic se presenta como un espacio de colaboración. Colaboración en un sentido amplío, sin ninguna definición técnica. Al mismo tiempo se construye sobre y se fomenta la autonomía de cada participante: puede participar todo el que quiera (es abierto), puede participar de la forma que quiera (activo o pasivo; mucho o poco; escribiendo o grabando un audio; hablando en las sesiones sincrónicas o simplemente escuchándolas al día siguiente; etc.). Entonces entre la necesidad de colaborar y el ejercicio de esta autonomía hay que buscar un equilibrio que funcione como el nivel de compromiso mínimo necesario para mantener el espacio de colaboración en marcha. Hay que comprometerse hasta cierto nivel y ser capaz de mantenerlo. Este compromiso podría venir dado por las reglas del curso, por la obligación que impone la institución, por ser un requisito exigido por el facilitador o, también, podría formar parte del mismo diseño colaborativo del curso. Es decir los participantes siendo realistas y honestos deberían llegar a un acuerdo para seguir adelante. Ese acuerdo debería tener consecuencias en el diseño mismo de la actividad.

Granulidad

La granulidad es un fenómeno ampliamente documentado y bien estudiado en estos espacios de colaboración en red y consiste en los diferentes grados de participación que existen. Se sabe que un pequeño número de personas hace la mayor parte del trabajo y que un gran número de personas realizan pequeñas tareas o incluso miran sin participar en absoluto. La granulidad no es ni buena, ni mala. Todas las aportaciones son valiosas y todas contribuyen al resultado final. ¿Cómo determinar ese núcleo de participación intensa y activa? ¿Cómo alcanzarlo?

Cuando se diseña algo como #explorartic se debe contar con la granulidad muy en serio en el sentido de que va a estar ahí, se va a dar y hay que lidiar con este fenómeno. Además la granulidad es consecuencia de la misma naturaleza de la actividad. Digamos que viene dada por ser una actividad abierta a la participación de cualquiera, no reglada ni certificada y basada en la autonomía del participante.

Teniendo en cuenta esto, mis preguntas son si es posible diseñar espacios de colaboración en red a partir de la granulidad o si esta siempre se va a presentar como algo que va a minar el éxito de la actividad y si es posible diseñar una actividad que funcione para los más variados niveles de participación sin que se resienta y ofreciendo oportunidades de aprendizaje a todos los participantes.

Hybrid days

Se acaba de lanzar el congreso Hybrid Days que es de las propuestas más interesantes que he visto en los últimos tiempos por la voluntad de innovación de sus propuestas.

Organizado por la UNED, Hybrid Days es un congreso virtual dedicado a ese espacio de hibridación “donde conocimiento y acciones se generan en un punto intermedio entre lo virtual y lo físico” abordado de forma transdisciplinar. El congreso tendrá lugar entre el 15 de ocutbre y el 30 de noviembre de 2011, aunque estas fechas son solo una parte puesto que incluye actividades pre y post congreso. Por el tipo de actividades que propone, por el llamamiento a la participación y por la duración del congreso se acerca más a un MOOC que a un congreso tradicional. Hybrid Days se articula en torno a eventos que pueden ser conferencias, seminarios, talleres y no-conferencias.

La gran novedad de la propuesta está en su apuesta por usar el crowdsourcing tanto en la organización del congreso como en la participación y en el sistema de badges (insignias) que desarrollará para incentivar y recompensar la participación.

Badges

La organización define así un badge:

“consiste en un símbolo que actúa como indicador de un logro, habilidad o cualidad. Su uso permite acreditar los aprendizajes y competencias adquiridas en entornos abiertos on-line”.

Últimamente el concepto ha sido puesto en órbita por la Funcación Mozilla y la P2P University que han empezado a desarrollar un sistema de badges para acreditar el aperndizaje en entornos abiertos de aprendizaje entre pares. En estos enlaces se puede encontrar más información sobre estos sistemas de badges:

Fundación Mozilla

An open badge system

Badges in social media. A social psychological perspective.

Los badges intentan ofrecer una respuesta a la necesidad de acreditar los conocimientos, competencias, participación que tienen lugar en los nuevos espacios informales de aprendizaje online. En definitiva una alternativa, o quizá mejor un complemento, a la acreditación formal de las instituciones educativas formales.

Hybrid days ofrece badges de acuerdo a diversos perfiles de participación: participante (en los debates, en las conferencias), traductor (de las comunicaciones, de las actas), evaluador (de las propuestas que se envíen al congreso) y colaborador (organizando eventos del congreso). Estos badges se irán acumulando en el perfil personal de cada participante en el congreso, certificarán el aperndizaje realizado durante el congreso y además podrán ser cangeables por créditos universitarios, becas y premios.

Crowdsourcing

La organización del congreso quiere también ceder parte de su trabajo a los participantes interesados. Para aprovechar los conocimientos y la dedicación de estos participantes ofrece la posibilidad de participar en la organización de formas diferentes: transcribir charlas, traducir, preparar subtítulos, moderar comentarios y debates u ofreciendo infraestructura para la realización de un evento. Dentro del crowdsourcing se incluye tanto a personas como a instituciones. Este trabajo también será reconocido por el sistema de badges.

Está claro que organizar un congreso online y complementarlo con una red social de interesados en el congreso que se organiza, por ejemplo, alrededor de una web no es nada nuevo. De hecho hay muchas propuestas así. También es cierto que muchas veces esa participación deseada no va más allá de que algunos interesados se den de alta en el sistema. Tenemos que ver cómo va a resultar todo, pero me parece que Hybrid Days hace una propuesta valiente para conseguirlo. Primero trabajando en abierto en la organización del congreso (propuestas, evaluación, descentralización) y segundo recompensando la partcipación mediante el sistema de badges. Todavía está por ver cómo de interesantes serán los eventos y de qué forma se incorporan las aportaciones de todos los participantes.

Enlaces de interes

Hybrid Days Web

Dossier del congreso

@hybrid_days

info@hybrid-days.com