La triangulación en la observación de clases

En el proceso de observación de clases que yo imagino, el observador tiene dos funciones fundamentales. Una tiene que ver con la recogida de la información y la otra tiene que ver con la interpretación de los datos. La primera está clara: el observador es necesario para recoger aquellos datos que no pueden ser recogidos por el profesor que da la clase.

En cuanto a la segunda función, el observador no es un evaluador ni es la fuente única de la interpretación que se hace de los datos. Para mí, el proceso de interpretación en la observación de clases, es esencialmente un proceso de triangulación. Debemos entender la triangulación no como una ratificación ni una comprobación de una conclusión, sino como el procedimiento esencial de la interpretación y, en última instancia, para llegar a conclusiones. La triangulación es la forma de involucrar al observado en el proceso de búsqueda de conclusiones y de toma de decisiones evitando de esta forma que se sienta evaluado y juzgado por otro. En otras palabras, la triangulación es una herramienta metodológica para que sea el propio observado el que llegue a conclusiones sobre su propia práctica.

Metodológicamente, la triangulación proporciona datos que de otra forma no podrían ser obtenidos, así como otra persona con la que negociar la interpretación de esos datos. Cognitivamente es la palanca de la reflexión, aceptando que todo proceso de observación de clases es un proceso reflexivo. Afectivamente, es una forma de no asociar al observador con un evaluador.

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