Repositorio de publicaciones con acceso abierto de la UNESCO

La UNESCO acaba de lanzar un repositorio con acceso abierto donde pone a disposición de todos los interesados cientos de artículos, libros, informes, etc. relacionados con su misión. La meta que guía el proyecto es la de difundir conocimiento como paso para construir verdaderas sociedades globales del conocimiento. Aunque parezca increíble la UNESCO es la “first United Nations agency to adopt an Open Access policy for its publications”.

En un primer vistazo, he encontrado un par de cosas relacionadas con los temas que se tratan en este blog que pueden ser interesantes. Por ejemplo:

  1. UNESCO ICT Competency Framework for Teachers, con un punto de partida interesante ya que no se limita a la cuestión tecnológica, sino que propone una visión modular donde, a la cuestión tecnológica, se añade una dimensión relacionada con la profundización en el conocimiento y otra relativa a la creación de conocimiento.
  2. Distintos materiales relacionados con las lenguas: enseñanza y educación lingüística, políticas lingüísticas, multilingüismo, etc.  De este grupo me han llamado la atención los dos volúmenes de Languages and Superdivesities (I, II) editados por Blommaert et al.  Sobre las relaciones entre multilingüismo  y superdiversidad se puede ver el artículo inicial de la serie firmado por Blommaert y Rampton. Blommaert (más información sobre su trabajo aquí y aquí) es un autor que me interesa especialmente y del que llevo tiempo queriendo escribir aquí. Su idea deque hoy día nos movemos en un entorno de alta complejidad lingüística (diferentes lenguas, diferentes dialectos y sociolectos, diferentes alfabetizaciones, etc.) y de cómo eso afecta a las formas en las que comunicamos, trabajamos, construimos identidades, etc. me parece de lo más acertada y sugerente.

Wikipedia, conocimiento, participación, colaboración

Si eres uno de esos que a los que, en la wikipedia, le interesa más la página del historial que la de la propia entrada te puede gustar esto. Se trata de la presentación de Joaquín Rodríguez en Libre Graphics Meeting 2013 celebrada en Medialab Prado donde presenta algunas ideas sobre la investigación que realizó junto a Felipe Ortega sobre los editores de la wikipedia. La investigación está recogida en el libro El potlatch digital. Joaquín Rodríguez habla sobre la comunidad que forman los editores de la wikipedia, sobre las diferentes formas de participación y de cómo gestionan esa colaboración abierta. Insiste en que son un grupo reducido de personas, que han producido un conjunto de normas bien establecido y que esas normas rigen tanto los contenidos como las prácticas de los propios editores. También apunta dos cosas importantes: un reducido número de participantes produce la mayor parte de los contenidos; y la motivación que tienen para hacerlo es el reconocimiento de los pares.

Aprovecho para enlazar esta otra presentación en la que Felipe Ortega y el mismo Joaquín Rodríguez presntaban el libro. Son las mismas ideas presentadas más extensamente. El blog de Felipe Ortega recoge mucho material relacionado con esta investigación. Su tesis precisamente trato sobre la wikipedia y está disponible aquí.

Todo esto me interesa porque yo creo que el conocimiento es histórico y el debate en torno a la wikipedia ilustra esta historicidad como ningún otro. La cuestión no es, me parece a mí, si la wikipedia es fiable o no (que lo pueder o no en la misma medida que cualquier otra enciclopedia), sino la nueva forma de relacionarnos con el conocimiento que representa la wikipedia y el nuevo estatus sociohistórico que tiene hoy el conocimiento.

La wikipedia también me interesa en relación a la cuestión de los grupos y comunidades y todo lo que a partir de ahí se despliega en torno a la participación y a la colaboración. Si dejamos de lado la tecnología y podemos (y sabemos) mirar un poco más allá  veremos que en estas comunidades desarrollan normas y reglas que forman el ethos de esa comunidad. Es lo que mantiene a la comunidad unida y la hace funcionar. Esto es mucho más importante que la tecnología. Además este ethos se construye desde abajo, no es un decálogo impuesto desde fuera y no hay un momento fundacional para que esas reglas y normas empiecen a circular. Están incorporadas a las prácticas. De hecho son las mismas prácticas. Todavía más. De algún modo, creo que, ese ethos queda incorporado también a los objetos y dispositivos sociotécnicos que esas comunidades producen. El ejemplo más perfecto y acabado de esto son las licencias libres para el software libre y el software abierto. Esas famosas cuatro libertades eran el ethos de la comunidad de hackers. Las licencias recogieron ese ethos en un dispositivo legal al mismo tiempo que el dispositivo sirve para hacer posible que el ethos siga manteniéndose y con él la comunidad. Los wikipedistas que se sienten parte de una comunidad tienen su propio ethos generado a través de las prácticas que llevan a cabo. Este ethos hace posible la colaboración, la participación y el sistema de recompensas  simbólicas que hace posible que un grupo de gente sostenga la wikipedia ganándole horas a su tiempo libre.

Y todavía nos párrafos más para dar un par de apuntes sobre algunas derivaciones que esto tiene en el aprendizaje. Primero: me pregunto si los cursos abiertos (verdaderamente abiertos quiero decir) no son antes que nada, antes que teorías del aprendizaje o de la enseñanza, antes que modelos de instrucción, las prácticas que estaban desarrollando gente en la red.

En segundo lugar, un apunte sobre los intentos de crear comunidades que se proponen en muchas acciones formativas para profesores. Quién no ha visto un curso cuyo objetivo era crear una comunidad de práctica para que los profesores participaran en ellas y trabajaran de forma colaborativa. En mi opinión, ese planteamiento es totalmente erróneo porque desconoce todo lo que he mencionado antes sobre el ethos de las comunidades. En los proyectos prediseñados de comunidades ese ethos está ausente. Ese grupo no tiene normas, no tiene reglas porque no tiene un sedimento de prácticas con el que generarlas y sostenerlas. No se puede hablar de aprendizaje abierto desde un campus virtual cerrado con contraseña que va a ser cancelada cuando acabe el curso, de la misma forma que no se puede crear una comunidad hablando sobre el libro de Wenger. Quizá haya que involucrar a la gente en prácticas abiertas (en red, distribuidas, horizontales, etc. ) de participación y de colaboración y dejar que esas prácticas acaben generando su propio ethos.

#icanhazpdf #mendelete

Dos cosas que a mí me parecen que están relacionadas.

A nadie le ha cogido por sorpresa. Elsevier ha comprado Mendeley. Adiós gestor bibliográfico abierto. Hace nada Google anunció que cerraba Google Reader. Twitter compró y cerró Posterous. Downes recoge algunas reacciones. Dos de las más contundentes han sido las de Danah Boyd y la de David Weinberger:

Thus I was deeply disappointed by their acquisition by Elsevier. We could have a fun contest to come up with the company we would least trust with detailed data about what we’re reading and what we’re attending to in what we’re reading, and maybe Elsevier wouldn’t win. But Elsevier would be up there. The idea of my reading behaviors adding economic value to a company making huge profits by locking scholarship behind increasingly expensive paywalls is, in a word, repugnant.

Las cosas no son lo que solían. No podemos confiar demasiado en este tipo de servicios porque uno no sabe nunca cuando van a cerrar y cuando vas a perder el trabajo de años. La tendencia hacia gestionar tus propias herramientas y presencia en la web con una ciberinfraestructura personal parece que acabará siendo una necesidad. Pero ya no será tan fácil ni tan barato como antes y mucha gente se quedará atrás.

Una reflexión más personal porque precisamente ahora estoy trabajando sobre PLEs. Uno: ¿tiene sentido orientar a la gente hacia el uso de servicios de terceros que no ofrecen ninguna garantía? Dos: será la “p de personal” la forma en que los PLEs recogerán la idea de una ciberinfraestructura personal? Tres: ¿tiene sentido tomar el control de tu aprendizaje  para cederlo, de inmediato, a terceros?

Mientras tanto en una galaxia paralela…

Acabo de encontrar la etiqueta #icanhazpdf que es una forma distribuida de pedir y dar artículos académicos que son de pago y no son accesibles a todo el mundo. Si tú quieres leer un artículo pero hay que pagar por él, puedes pedirlo poniendo el link y la etiqueta y esperar a que alguien que tenga acceso a ese artículo te lo mande (más información aquí).

¿Es legal? No sé, habrá que leer la letra pequeña de la legislación. Para algunos no lo es, para otros entra dentro de la distribución privada y personal. Aquí puede seguirse el debate. Aquí se puede leer una minuciosa descripción del procedimiento a seguir con varias alternativas y opiniones.

¿Es justo? Michael Nielsen, en un comentario, dice:

It’s the wrong question – it seems to unambiguously violate copyright. The question is whether they should hold copyright in order to wield it in this obviously destructive way, and whether people should engage in civil disobedience to undermine this immoral system.

Además de usar #icanhazpdf en Twitter, hay otros sistemas. Se puede usar Fiendfeed, Reedit Scholar o Pirate University.

(Es curioso que haya encontrado esta etiqueta fuera de mi red habitual de contactos en Twitter. Lleva años funcionando, a mí me parece uno de las cosas más interesantes que pueden suceder en Twitter y, sin embargo, no la he encontrado en mi red. Da que pensar).

Diversidad en los cursos abiertos online [#tral #explorartic]

La inscripción de TRAL está en marcha y ya hay más de 70 participantes inscritos, sin que se haya todavía puesto en marcha el asunto en varias instituciones y sin que la campaña informativa de correos electrónicos se haya lanzado. Esto significa que el grueso de los participantes está por llegar. Ciertamente estamos todavía muy lejos de las cifras de participantes que puede alcanzar Coursera. De hecho nunca llegaremos a nada parecido. Nosotros mismos estamos bromeando con el término MOOC, cambiando la “m de masivo” por una “t de tiny” con lo que nos queda un TOOC.

Por otra parte esto de las cifras es muy relativo. Todos sabemos que a las cifra de inscritos hay que restarle los que abandonan, los que nunca se incorporan, los que están pero no hacen, los que pasaban por allí, etc. Siempre hay que relativizar. Los enormes números que aparecen en la prensa dicen poco o nada sobre la experiencia de aprendizaje, aunque desde luego mucho acerca del éxito del fenómeno MOOC. Por supuesto lo mismo sucedería con TRAL, aunque voy a intentar darle un par de vueltas a esto.

Más allá de una médida del éxito y del impacto de tu marca, ¿qué aporta lo masivo al aprendizaje en un curso abierto en línea? Desde mi punto de vista esto depende mucho del diseño didáctico del curso en cuestión. Por ejemplo, en un curso basado en vídeos que segmentan una clase larga, que están centrados en la transmisión de conocimientos seguidos de tests de respuesta cerrada, lo masivo no aporta nada en el sentido de que no va a tener ningún impacto en el proceso de aprendizaje de cada una de las personas por separado. Da igual que el vídeo lo vean tres, tres mil o tres millones de personas además de mí. La cosa está clara: ver y hacer el test. Es cierto que están los foros y que allí los alumnos se prestan ayuda, pero esto es marginal y no está contemplado como actividad de aprendizaje en el diseño. Como tampoco lo estan los grupos de estudio que se forman fuera de la plataforma para completar las tareas del curso, aunque en este caso la iniciativa de algunos alumnos pudiera sacar algo de provecho a estar haciendo algo con tanta gente. En las plataformas de broadcast educativo, eres tú con el contenido y el examen. Eso es todo y el número de participantes no va a alterar esa situación.

La cuestión es que lo masivo solo puede tener un impacto cualitativo si el diseño del curso está orientado hacia los participantes y no hacia los contenidos. Por ejemplo los cursos donde no hay contenidos sino más bien una serie de pretetextos en forma de lecturas o presentaciones que se usan como disparadores de la interacción entre los participantes. O los cursos que tienen como objetivo la creación de una red donde las interacciones y las conexiones son lo principal. O los cursos orientados a la creación de objetos de conocimiento que, precisamente, no van a estar llenos de contenidos hasta que no acaban. En este tipo de cursos, el número de participantes es ciertamente importante porque, primero, es necesario alcanzar una masa crítica para que las actividades tengan sentido, es decir, al proponerse como cursos vacíos, necesitan cierto número de participantes llenando de contenido el curso. En segundo lugar, lo masivo será importante en aquellos cursos con un planteamiento conectivista porque la red se hace cualitativamente mejor con la diversidad y se puede llegar a esa diversidad más fácilmente si hay un gran número de participantes. Lo masivo también determina la autonomía de cada persona ya que es necesario generar el suficiente contenido, juntar a gente con diferentes objetivos, intereses y experiencias y formar un red lo suficientemente amplía para que cualquier participante pueda tener multitud de opciones y eso le obligue a tomar decisiones aumentando así su grado de autonomía. Nada de eso cuenta en las plataformas tipo Coursera o Miríada X.

El gran problema de lo masivo es que una gran cantidad de personas haciendo cosas a través de blogs, foros, wikis, vídeos, twitter, etc. va a generar una cantidad de contenido tan grande que es imposible de abarcar para ninguno de los participantes. E, incluso, aquellos que tienen perfectamente claro que no es posible dar cuenta de todo lo que está pasando en el curso, van a sentirse sobrepasados por la complejidad. Se habla de filtrar, seleccionar, formar redes más pequeñas dentro de la red general o de crear narrativas de coherencia, pero ninguna de esas cosas te salva de la complejidad, al contrario son el resultado de enfrentarte a ella. La complejidad es uno de los desafíos más grandes que uno encuentra en este tipo de cursos, como así han señalado varias investigaciones.

¿Es la complejidad el precio a pagar por lo masivo? Doy por sentado que la complejidad es el gran desafío de este tipo de cursos, pero debemos verlo en términos cualitativos y no cuantitativos. ¿Qué aspectos cualitativos aporta lo masivo? Para mí lo que aporta es diversidad. Cierto que también complejidad y que uno está tentado de reducir la complejidad a través del diseño del curso para hacerlo más asequible, pero creo que es un error porque si reducimos la complejidad a priori, limitamos la diversidad y esto es el aspecto cualitativo más importante. En la diversidad vamos a encontrar la posibilidad de dar sentido a todo, de encontrar  a otros con nuestros mismos intereses, de encontrar las habilidades que complementan las nuestras, de hacernos las preguntas justas y aquellas que no sabíamos que necesitábamos responder, de ver puntos de vistas radicalmente diferentes a los nuestros. En definitiva, y como le oí a Jorge Wagensberg, en la diversidad y en la complejidad, vamos a encontrar respuestas a nuestras preguntas, incluso a aquellas preguntas que todavía no hemos formulado.

¿Es posible alcanzar la diversidad con un número más reducido de participantes? Próximamente.

Tejiendo redes de aprendizaje en línea [ #tral #explorartic ]

Llevo semanas esperando este momento y por fin ha llegado. El camino de TRAL 2013 ha empezado.

TRAL2013-LogoSquare

TRAL (Tejiendo redes de aprendizaje en línea) es un curso abierto que se desarrollará entre el 13 de marzo y el 14 de mayo y de cuyo equipo de facilitadores tengo la suerte de formar parte. TRAL es una propuesta de formación que funciona en varios niveles. Habrá alumnos provenientes de diversas universidades de Colombia y otras instituciones de Argentina que realizarán el curso en modalidad formal y que estarán tutorizados por profesores de sus instituciones. Otro nivel estará formado por todos los interesados en seguir el curso en modalidad abierta, esto es, libre, gratis y sin certificación. Solamente por el aprendizaje (y por la diversión). El último nivel es que todos los participantes compartirán en la red, puesto que es una experiencia de aprendizaje en red. Una experiencia, tengo que añadir, abierta: fuera de moodles, campus virtuales, plataformas de broadcasting educativo y otros espacios cerrados de enseñanza.

El curso está sustentado en conceptos como los de personal learning environment, personal learning network, comunidad, grupo o red, aunque tiene una clara orientación práctica. De hecho, podríamos considerarlo un taller en el que se invita a los participantes a reflexionar sobre sus espacios de aprendizaje en red para identificar formas de fortalecer esa red o ampliarla. Simultáneamente, y ahí la importancia de hacer el curso en abierto, el participante formará parte de una red emergente conformada por los participantes, las interacciones y los objetos compartidos entre todos que se desplegará a lo largo de los dos meses que dura el curso.

Como he mencionado antes, se trata de un curso abierto para cualquier interesado. Los que hagan el curso en modalidad abierta tendrán acceso a toda la información y recursos, podrán participar en todas las actividades y asistir a todas las sesiones sincrónicas, aunque no recibirán certificación de ningún tipo. El curso, por la flexibilidad de su diseño y por la propia filosofía en la que se sustenta, puede ser de provecho para gente con diferente nivel de dominio en procesos de aprendizaje en red. Las personas que están empezando encontrarán herramientas y actividades que le ayudarán a construir desde cero los primeros nodos de su red de aprendizaje. Las personas expertas que llevan años formando parte de diferentes redes de aprendizaje o de desarrollo profesional encontrarán una serie de actividades que le darán la oportunidad de reflexionar sobre el camino que han recorrido hasta ahora y que le permitirán orientar su actividad en estas redes de acuerdo a sus objetivos personales. Además todos los participantes entrarán en contacto con personas con intereses similares con las que compartir inquietudes y tejer interacciones significativas para su aprendizaje.

Pueden encontrar toda la información en la web del curso donde también se podrán inscribir. Si tienen alguna cuestión que plantear no duden en ponerse en contacto con el equipo de facilitadores escribiendo al correo tral@reaprender.org o dejando un comentario en esta misma entrada.

Si trabajas en alguna institución educativa y quieres ofertar TRAL para sus miembros formando así un nodo local de TRAL, todavía estás a tiempo. Ponte en contacto con nosotros y veremos de qué forma podemos articular nuestra propuesta con tus deseos y requirimientos de tu institución.

Descarga este documento con toda la información. Si crees que puede interesar a otras personas, difúndelo por tu red.

Cuatro cursos abiertos en línea que no encontrarás en Coursera

En pleno auge de los MOOCs, me gustaría recomendar cuatro experiencias de aprendizaje abiertas que se pueden seguir en línea. Estos cursos (por llamarlos de alguna forma) quizá no sean tan conocidos al no estar en Coursera

El primero es Introduction to Openness in education (edición 2013) de David Wiley que quizá es uno de los primeros cursos abiertos en línea que se ofrecieron. Wiley ha abandonado su tradicional estilo “wikicurso” y se ha pasado a Canvas. En comparación con el año pasado, las actividades están menos basadas en leer y comentar y se proponen otras cosas. La carga de trabajo parece que también ha bajado respecto al año pasado. Continúa el intento de desarrollar nuevas formas de evaluación con el sistema de badges y, novedad de este año, con un sistema de evaluación entre pares. Todo un clásico recomendado para todos los interesados en el movimiento open y la educación abierta y para hacerse con una panorámica general de los diversos campos y líneas de desarrollo de las ideas agupadas en el concepto de “open”. Ya comenzado, está en sus primeras semanas.

El segundo curso, también dentro de la temática del aprendizaje, es OLDSMOOC, confuso nombre para Open Learning Design Studio MOOC. Se trata de un curso sobre learning design aplicado al desarrollo curricular. Es impartido por la Open Univeristy y es un desarrollo en forma de curso de la  OU Learning Design Initiative (OULDI). Por lo que he podido ver exige bastante dedicación y mucha cantidad de trabajo en grupo.

El tercer curso se llama “El humanista digital” y está diseñado será impartido por el Cultureplex Lab de la Universidad de Wetern Ontario. El curso está descrito así:

“El Humanista Digital” es el primer curso de humanidades digitales ofrecido en español en la modalidad MOOC, es decir, completamente abierto y gratuito en todo el mundo. Impartido por Juan Luis Suárez y el equipo de The CulturePlex Lab, en Western U. (Canadá), el curso ofrece una excelente oportunidad para conocer en detalle qué son las humanidades digitales, qué está pasando en ese mundo, cómo se puede crear un currículum en el área y qué habilidades deben desarrollar y enseñar los humanistas para hacer avanzar nuestras disciplinas y hablar a las nuevas generaciones en su propio “medio”.

Empieza el 27 de enero y duara hasta el 4 de abril. Calculan unas 4 horas de trabajo a la semana. Por la información que actualmente hay parece más parecido a los MOOCs que está ofreciendo, por ejemplo, Coursera.

El último es Arts One Digital presenta la novedad de ser un curso de humanidades enfocado desde un punto de vista tradicional. Diseñado e impartido por la Universidad de British Columbia (Canadá) aparece definido así:

Arts One is a year-long, interdisciplinary program taught at the University of British Columbia, in Vancouver, Canada. It combines History, English, and Philosophy to introduce students to some of the classic texts of the past two millennia of world civilization.

Arts One Digital is an open, online extension or complement to Arts One that enables anyone to join this voyage of discovery and critical analysis.

We provide recordings and other material from lectures given in Vancouver by some of UBC’s most experienced and distinguished teachers. We hope they provoke you to think in new ways about authors from Plato to Shakespeare, Defoe to Coetzee, and about issues such as knowledge, monstrosity, science, and politics.

En la web del curso hay ya disponible un gran cantidad de material y el curso es una invitación a remezclar ese maerial, construir un currículum personal y contribuir a la conversación de la forma que cada uno crea conveniente a través de twitter, blogs, etc.

Estos dos últimos cursos, son la respuesta al desafío de hacer cursos abiertos en línea en el terreno de las humanidades. Especialmente el curso del Culturplex Lab pinta que será un MOOC al más puro estilo Coursera.

#explorArTIC brainstorming

Mi pequeña contribución al brainstorming que se propuso a partir de la conversación #explorArTIC. Pero antes de pasar a mis sugerencia, algunas breves puntualizaciones. Primero, no ha sido nada fácil encontrar cosas nuevas que no se hayan hecho y que puedan aportar algo a lo que ya se hace. Tal y como ahora están, los diferentes formatos de cursos abiertos funcionan más que bien y son una experiencia de la que aprender. Lo segundo es que lo que yo propongo son propuestas muy generales que no tienen en cuenta cosas como a quién va dirigidas, qué necesidades van a cubrir o los contextos en los que se van a desarrollar. Por tanto, está el peligro de que sean cosas demasiado vagas. En tercer lugar, voy a poner, en los enlaces, algunos ejemplos de cosas que he ido viendo a lo lago del tiempo. Verán que no son nada originales. Estas ideas tienen que verse como una forma de explicarme, más que como modelos ideales de lo que hay que hacer. Cuarto, me gustaría que estas ideas se tomaran como un punto de partida y no como “lo que hay que hacer”. Me gustaría que se vieran como esas primeras ideas necesarias  que se abandonaron para hacer algo mejor. En último lugar, soy consciente de que tanto Diego Leal como Luz Pearson han diseñado y conducido muchos cursos, encuentros y experiencias diferentes y yo solo conozco muy por encima todas esas experiencias. Es muy posible que lo que yo digo ya esté hecho y además esté hecho mejor.

Después del largo preámbulo, ahí van.

1. Formatos de investigación abierta.
Un grupo de personas se junta para investigar sobre las experiencias de cursos abiertos que ya se han llevado o se están llevando a cabo. Se trata de conocer bien lo que se hace, reunir datos, analizar, pensar, etc. con la idea de devolver ese conocimiento a las prácticas, de documentar en formatos académicos las experiencias y de darlas a conocer.
Este es el planteamiento general. Creo que así formulado, se corre el peligro de nunca llegar a nada. Por eso sería bueno quizás organizarse en torno a proyectos concretos y organizar el grupo de trabajo como si fuera un proyecto de aprendizaje por proyectos (tomar como una analogía). Por ejemplo: escribir un paper o preparar una comunicación para tal o cual congreso y a partir de ahí establecer un programa de tareas, fases, personas, calendario, etc.
Idealmente lo imagino como un formato con dos niveles de participación. Para un grupo de personas (los investigadores vamos a llamar) es un tarea que forma parte de su trabajo de investigación y que les reportará un beneficio en su carrera académica. Para otro grupo de personas (los no investigadores) será la oportunidad de aprender a investigar, a preparar una comunicación, a escribir un paper participando de primera mano en la experiencia de hacer una investigación, escribir un paper
¿En qué pienso cuando digo “abierto”? Una investigación en la que se documenta todo, en la que participa gente diferente con diferentes grados de implicación de acuerdo a sus competencias, que genera una documentación y unos resultados que se hacen públicos y se ponen a disposición de otros interesados. Sobre todo, si la experiencia se presenta como una oportunidad para los que quieren aprender a investigar, es una condición necesaria que se haga todo en abierto. Yo imagino a diferentes expertos trabajando en diferentes fases y enseñando una cosa concreta a los demás. Por ejemplo, en un momento dado es necesario hacer un cálculo estadístico y entonces viene alguien que sabe mucho de estadística, hace esa tarea al tiempo que enseña a los demás cómo se hace. Es un poco la idea de hacer un curso abierto  sobre cómo investigar.
Las desventajas es que se trata de un trabajo muy exigente en cuanto a grado de compromiso y tiempo, tanto al tiempo que cada uno tiene que dedicar como a la extensión en el tiempo. Una planificación ajustada y realista en torno a un proyecto modesto y plausible me parece esencial en este punto.

2. Experiencias de aprendizaje asíncronas.

Cuando hablo de experiencias de aprendizaje asíncronas estoy pensando en los minicursos de Howard Rheingold,  en los desafíos de la P2P University o en algunas de las actividades que hay en Wikieducator. La gran desventaja de estos formatos es que la interacción y el trabajo en red con otra gente que esta haciendo el curso se pierde.

Había pensado que esto pasa si se pone toda la atención en la gente que hace estas actividades asíncronas al final de la cadena. ¿Pero qué pasa si nos vamos al otro extremo? ¿Qué pasa si lo importante está en el diseño de la actividad? Pienso en un grupo de gente trabajando en el diseño de actividades para los demás. Una especie de reciprocidad ideal. El aprendizaje está en la tarea de enseñar algo a los demás. De la misma forma que una profesor diseña actividades para sus alumnos, las diseña para sus pares. Ahí uno pondría en juego sus capacidades comunicativas, sus habilidades multimediáticas, ejercitaría su competencia en la curación de contenidos y en la agregación de fuentes diversas, en su capacidad de dar sentido y coherencia, en la capacidad de filtrar. Imagino que al tener que diseñar para que otros aprendan uno está forzado a organizar y dar sentido; a verificar las fuentes de información y evaluar la calidad de los recursos; poner a prueba su pensamiento crítico y su filtro de “crap detection”; etc.
Para evitar que esto sea una mera lista de enlaces, se podrían hacer cosas como una evaluación entre pares sobre los minicursos que se preparen o hacer un minicurso para enseñar como se hace un minicurso buscando así cierta estructura común.

No estoy nada seguro de esto por varias razones: ¿no es esto lo mismo que se hace en los cursos abiertos? ¿No se hizo ya en ArTIC cuando los participantes sugerían actividades para los demás? ¿Es esto más una actividad dentro de un curso abierto que algo que pueda funcionar por separado? ¿Hay una demanda real de estos formatos asíncronos cuando internet está repleto de textos, vídeos, presentaciones, etc.?

3. Grupo de trabajo/aprendizaje.

Esto funcionaría como complemento del grupo que se dedicaría a la investigación. Hay un grupo de gente que se ha ido formando alrededor de los cursos abiertos de Diego Leal que está muy interesada en el aprendizaje, en el conectivismo, en las redes, en las nuevas formas de aprendizaje, etc. Hay un grupo de gente con intereses comunes. La cosa que es que grupos de personas con intereses comunes se han reunido desde siempre para discutir, hablar, contar, pensar, leer, etc. Es cierto también que este grupo difuso funciona ahora en la red y que hace todo eso que mencioné a través twitter, facebook y blogs. No sé si habría una posibilidad de involucrar al grupo en algo más estable. Cosas como encuentros virtuales cada cierto tiempo, preparar una especie de seminarios para el grupo, invitar a gente interesante y compartir una charla con ellos, grupos de lectura, etc. La idea aquí es bastante egoísta: voy a juntar a este grupo de personas y voy a aprender de/con ellas.
La idea es fijar una estructura más solida sobre los contactos que ya existen en la red del mismo modo que  hicimos la sesión el otro día.

(Quizá ustedes que son conectivistas esto del grupo les parezca una idea aborrecible ☺).

Hasta aquí mis aportaciones. Espero que sirvan a los demás para pensar y que surjan muchas ideas diferentes. Como se dice por aquí “den que pensar y que hablar”.

Datos científicos abiertos

Después del movimiento a favor del libre acceso de las publicaciones científicas, parece lógico que el paso siguiente sea el de la apertura de los datos generados por las investigaciones que dan lugar a las publicaciones. La publicación es solo una parte del trabajo de investigación y tras cada proceso de investigación hay cantidades ingentes de datos que nunca llegan a ver la luz. El acceso a los datos es un paso importante para asegurar la calidad de la investigación ya que posibilitará, en teoría, que unos mismos datos sean estudiados por diferentes investigadores (replicación y verificación), que una investigación pueda incorporar datos de otros a su trabajo para completar los propios y, en definitiva, que cada investigación sea útil de la mayor cantidad de formas posibles para la mayor cantidad de gente.

En este sentido van dos iniciativas que he encontrado últimamente. Zetta Science pretende

will accelerate scientific innovation by amassing or federating the world’s most comprehensive life science scientific data, combine it with advanced semantic search and computational tools and make it openly accessible in a worldwide, cross-discipline collaborative environment (fuente)

Para conocer más del proyecto se pueden leer sus siete principios  para una ciencia abierta.

Figshare, la otra iniciativa,  consiste en un plataforma para compartir datos de investigaciones científicas. Su funcionamiento viene a ser como el de slideshare, pero en lugar de presentaciones se comparten datos científicos que están disponibles para cualquiera y que constan como publicación para los investigadores. Cada contribución cuenta con un código doi y una citación estandarizada. Esto, claro, en teoría, supongo que el reconocimiento dependerá de agencias, organismos, etc. Aquí podemos encontrar figuras, datasets completos, fotos, audios, vídeos, etc.

Según su propia definición, figsahre:

allows researchers to publish all of their research outputs in seconds in an easily citable, sharable and discoverable manner. All file formats can be published, including videos and datasets that are often demoted to the supplemental materials section in current publishing models. By opening up the peer review process, researchers can easily publish null results, avoiding the file drawer effect and helping to make scientific research more efficient. figshare uses creative commons licensing to allow frictionless sharing of research data whilst allowing users to maintain their ownership (fuente)

explorARTIC

Como parte de formación de profesores del Plan Ceibal, Diego Leal inicia la próxima semana una nueva experiencia abierta de aprendizaje llamada explorARTIC. Se trata de

un espacio que, operando bajo la lógica de un curso abierto, comprende una serie de grupos de estudio mensuales que llevaremos a cabo en lo que resta del año, y que nos permitirán explorar y profundizar un poco más en las motivaciones, referentes conceptuales e implicaciones de concebir espacios de aprendizaje que ponen en juego un pensamiento de red. Nuestra selección para este año incluye materiales sobre conectivismo, conocimiento conectivo, aprendizaje autodirigido, ciberinfraestructura personal y los cambios de gran escala en nuestras sociedades (leer aquí).

El curso está abierto a todo el que quiera y se articula a través de una lista de correo, videoconferencias semanales y los blogs de los participantes. Se puede encontrar toda la información en la wiki del curso.

Yo estaré siguiendo, un poco de lejos, los primeros grupos de estudio a la espera de tener algo más de tiempo.

Contra los cárteles del conocimiento

David Parry acaba de publicar una entrada en favor de la ciencia abierta y el libre acceso al conocimiento. Plantea el conflicto entre los cárteles del conocimiento y los intereses de los investigación señalando a la universidad como cómplice de los primeros. Hace un llamamiento a la acción por parte de los investigadores y propone una serie de directrices:

  1. Licenciar todo con licencias CC.
  2. Publicar en acceso abierto.
  3. No publicar con las grandes editoriales que forman el cártel del conocimiento.
  4. Ayudar de forma activa al establecimiento del acceso abierto.
  5. Mantener este compromiso a pesar de las baremaciones laborales.
  6. Tener en cuenta el acceso abierto como criterio de valoración.
  7. Hacer público este compromiso.
  8. Hacer lo mismo en todos los niveles institucionales.
  9. Presionar a las instituciones culturales.
  10. Piratear  para liberar todo conocimiento que no esté accesible.

La entrada de Parry son unas notas de una presentación que se puede ver en vídeo. Las notas tienen una buena lista de enlaces para seguir profundizando en el tema y aporta numerosos ejemplos concretos en favor de la ciencia abierta.